El modesto conjunto noruego cae eliminado ante el equipo portugués tras perder los tres goles de ventaja logrados en la ida
Una inesperada cenicienta se puso el zapato de la Champions League hasta que el reloj llegó a la medianoche. Ocurrió en Lisboa y en una prórroga que le dio el triunfo al Sporting (5-0 tras el 3-0 en contra de la ida) ante el equipo más septentrional que jamás ha jugado competición europea y representa a una villa pesquera de poco más de 50.000 habitantes ubicada más allá del Círculo Polar Ártico, frente a las míticas islas Lofoten. Bodo es el nombre de la ciudad, Glimt, el apelativo que en noruego significa rayo. Mil kilómetros al norte de Oslo lucen las auroras boreales, pero no hay estrellas futbolísticas. Tampoco se conocen prohombres que destinen millonadas a muscular proyectos destinados a competir contra los mejores equipos del planeta, pero ahí está el Bodo Glimt, que estuvo a punto de ser el segundo equipo noruego en jugar los cuartos de final de la Champions. En 1997 lo hizo el Rosenborg, eliminado por la Juventus. El equipo de Trondheim miró durante algo más de una década a los ojos entre los grandes de Europa tras dominar la competición doméstica durante años. El Bodo Glimt ganó la Liga en 2020, 2021, 2022 y 2024. Fueron las cuatro únicas de una historia más que centenaria. Hace 13 años jugaba en Segunda División y hace 16 bordeó la desaparición.









