El líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez. EFE/Ballesteros
Valladolid (EFE).- Los votos obtenidos por la candidatura Se Acabó La Fiesta (SALF), partido liderado por Alvise Pérez, influyeron en el reparto final de escaños en varias provincias de Castilla y León, en los conocidos como ‘restos’, y contribuyeron a que Vox no lograra tres procuradores adicionales en las elecciones autonómicas celebradas este domingo.
De este modo, aunque la formación de Alvise Pérez quedó lejos de obtener representación en las Cortes, sus papeletas superan la diferencia que separó a Vox del último escaño en tres circunscripciones donde la disputa final se produjo entre los de Abascal y el PSOE: Valladolid, Segovia y Zamora.
En Valladolid, SALF obtuvo 4.436 votos (1,54 %), mientras que Vox se quedó a 1.680 papeletas de alcanzar lo que hubiera sido su cuarto escaño en la provincia. Mientras que el último procurador fue finalmente para el PSOE, que logró su sexto representante.
En Segovia, Vox se quedó a 1.068 votos de lograr el escaño que mantuvo el PSOE, mientras que la candidatura de Alvise Pérez sumó 1.195 papeletas.











