Visa y Mastercard ya prueban transacciones realizadas por agentes de inteligencia artificial bajo criterios definidos por el usuario

“Busca unas zapatillas para correr, con buena amortiguación y placa de carbono, talla 43 de hombre, por menos de 150 euros y cuando encuentres unas que cumplan los requisitos, cómpralas”. Usar herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Copilot para comparar productos, planear viajes o buscar recomendaciones es cada vez más habitual. Pero dentro de poco la IA encontrará exactamente lo que buscamos, ejecutará la compra y la hará llegar a nuestra casa.

Las grandes compañías de pagos, bancos y tecnológicas ya están probando el comercio del futuro en el que un agente digital puede comprar por nosotros, combinando recomendaciones inteligentes con pagos automáticos. Visa ya ha completado cientos de transacciones seguras iniciadas por agentes de inteligencia artificial en varias pruebas realizadas junto con socios tecnológicos en Estados Unidos. Según la compañía, estos sistemas permitirán que los asistentes pasen de recomendar productos a ejecutar pagos directamente en nombre de los consumidores.

Hasta ahora, la IA se ha limitado a orientar la decisión de compra: recomendar productos, enumerar características, comparar precios o resumir opiniones. Ya sea para reservar un hotel en las vacaciones, para adquirir un nuevo coche o para saber qué televisión conviene más para el salón. Pero la decisión de compra y el pago siempre dependían de que el cliente entrara en el carrito de compra virtual e introdujera los datos de su tarjeta. Con las nuevas plataformas, el asistente podrá buscar exactamente lo que quiere el consumidor, respetar su presupuesto y realizar el pago automáticamente cuando se cumplan todas las condiciones. Una vez completada la compra, este recibe una notificación de su banco con el importe y el comercio, tal como sucede actualmente.