El actor lleva en la solapa el lema y una chapa de Palestina y Oliver Laxe luce un pin de una sandía
Javier Bardem, encargado de presentar uno de los premios Oscar en la 98ª edición de los galardones de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, ha llegado al teatro Dolby de Los Ángeles con una cartela en la solapa con el logo de “No a la Guerra”. Es el lema que se popularizó en España ante la guerra en Irak hace 23 años -que marcó la gala de los Goya de aquel año y que Bardem lució entonces en el evento y en manifestaciones- y que se ha vuelto a popularizar en los últimos días, usado también por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al hilo de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.
“Es lo mismo que usé hace 23 años. Son las mismas mentiras. En el 2023, las armas de destrucción masiva y ahora derrocar un régimen y no hacen más que radicalizarlo”, afirmó Bardem en la alfombra roja, en declaraciones a Movistar, que retransmite la gala en España. “No sé si va a ser una gala reivindicativa. Yo haré lo que pueda y sepa hacer. De lo que sí tengo muchas ganas es de que la gente no tenga miedo y hable y diga lo que tenga que decir, estemos o no de acuerdo. Creo que se puede pertenecer a este circo y al mismo tiempo ser ciudadano. Se puede o se debería poder hacer las dos cosas”, añadió. Y subrayó que su presencia, más que por el premio que presente, para él tiene valor por el mensaje que puede ayudar a difundir en este acto.











