El hombre sospechaba de su mujer, ahora detenida como autora intelectual, y dejó documentación a su entorno antes de viajar
El empresario sevillano Antonio J. L. temía tanto por su vida que dejó su último viaje a República Dominicana bien atado. Antes de embarcarse en un vuelo al destino en el que solía echar temporadas, intercaladas con su residencia en Dos Hermanas, envió a su entorno audios en los que manifestaba ese miedo y documentación sobre los trámites económicos que iba a realizar en el viaje. No se equivocó. El pasado 21 de septiembre de 2025, Antonio apareció muerto con un disparo en la cabeza en Damajagua, una localidad de la provincia dominicana de Valverde. Seis meses después del suceso, la policía del país caribeño ha detenido a los seis supuestos implicados en el crimen. Entre ellos está su mujer, sospechosa de ser la autora intelectual de un asesinato por encargo.
Tan claro tenían que las circunstancias de la muerte del empresario eran “inquietantes y poco claras”, que personas del entorno más cercano de Antonio acudieron a la comisaría de Cádiz el mismo mes que se supo de su asesinato, según ha asegurado la Policía Nacional en un comunicado. Las pruebas aportadas abrieron una vía de colaboración entre la Policía Judicial de esa comisaría y los investigadores de la Policía Nacional de República Dominicana que estaban dirigiendo las pesquisas, tras hallar el cadáver del empresario con un disparo mortal en la cabeza en el interior de un vehículo.






