El regreso de Messi, un nuevo Palau e ingresos de 1.650 millones son las apuestas del rival de Laporta, que intenta por segunda vez asaltar el Camp Nou
El 8 de marzo de 2021, un día después de caer en las elecciones del Barcelona frente a Joan Laporta, Víctor Font (Granollers, Barcelona; 53 años) no se movió de su casa. Ni siquiera se quitó el pijama. Contestó mensajes y descansó. Había quedado exhausto después de una campaña en la que había madurado tanto el proyecto que se olvidó de madurar su perfil como candidato. Aunque todavía no había verbalizado que no pensaba bajar lo...
s brazos, su gente más cercana sabía que se daría una nueva oportunidad. Según su entorno, Font es un tipo tozudo. Tenían razón: volvió en 2026. Y volvió mejorado. Lo hizo sin necesidad de recurrir a esos coach embaucadores que supuestamente moldean la puesta en escena de los políticos. ¿Su entrenamiento? La insistencia. Una vez más.
Para preparar la campaña rumbo a las elecciones del próximo domingo, Víctor Font, según explican desde su centro de operaciones, se paseó por toda Cataluña para explicar su proyecto. A base de repetir su idea y de exponerse constantemente al escrutinio de los socios y aficionados del Barcelona, Font fue moldeando un nuevo Font, capaz de medirse cara a cara con Laporta sin achicarse. Lo demostró en el primer debate en el que se enfrentaron el pasado lunes en el Grupo Godó y también en el de este jueves en la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals: no se achicó ante el magnetismo de Joan Laporta. “Tener carisma no es gritar, cocinar unos macarrones o hacer proclamas”, entiende Víctor Font.








