Una iniciativa que busca tender puentes entre el país agredido y Latinoamérica ofrece ideas sobre cómo resistir en este tiempo oscuro
Figuras como Trump, Putin, Netanyahu o los líderes del régimen iraní magnetizan, inevitablemente, la atención mediática. Sus abyectas acciones políticas la exigen. No, por supuesto sus responsabilidades no son iguales, pero, sí, son todos matones. Y ante las agresiones de los matones, es esencial prestar atención a la acción de quienes intentan formar la resistencia que pued...
e proteger a las víctimas. De esto último, de aquellos que militan con vigor y coraje en el lado correcto, se ocupará esta columna.
Esta semana se celebró en Madrid a puerta cerrada una jornada sobre la intolerable agresión contra Ucrania y que fue un inspirador ejemplo de lo que la resistencia debe ser: la superación de la indiferencia y de la resignación; la toma de conciencia y disposición activa a actuar para frenar el abuso. El acto, promovido por el centro de estudios CIDOB, con la colaboración del ministerio de Exteriores de España, tenía como objetivo tender puentes entre Ucrania y Latinoamérica, con la esperanza de cultivar en esa inmensa y diversa región la conciencia del abuso que se produce contra los ucranianos y la voluntad de contribuir a frenarlo.






