Con menos de 30 años, la artista onubense se está haciendo sitio en el mundo del arte con una obra que dialoga con el pasado y su trabajo para el último disco de la cantante británica se convirtió en meme global
Hace calor en el pabellón de Matadero Madrid donde la pintora Nieves González (Huelva, 29 años) expuso sus obras la semana pasada, en el marco de la feria de arte contemporáneo CAN Art Fair. Pero la onubense no duda en posar delante de ellas ataviada con un vo...
luminoso plumífero azul eléctrico. La elección de la prenda no es casual, remite directamente a un símbolo recurrente en sus cuadros: el plumas a todo color como artefacto capaz de dinamitar la imagen que tenemos arraigada de las santas barrocas. Cuatro siglos después, González revisita este arquetipo y las presenta como mujeres dueñas de sus destinos. “El plumas es un paralelismo con las ropas de Zurbarán, esos volúmenes barrocos de la nobleza y la realeza, tan exuberantes”, explica. “También hace referencia a los materiales de hoy en día, no solo a nivel visual, sino simbólico, porque el plástico nos representa muchísimo, también como sociedad”.
Las dos santas de González que colgaban de las paredes de Matadero lucen largas melenas de aire prerrafaelita (otro elemento frecuente en sus obras) y sostienen en sus manos sus propias cabezas. Son una versión “dulcificada”, define González, de los cefalóforos, los santos mártires decapitados que se representan llevando su cabeza. Ambas piezas fueron vendidas en la feria: The Preuss Collection otorgó su premio de residencia y adquisición en Can Art a la obra titulada Solangia y el otro cuadro, Quiteria, fue adquirido por la coleccionista Paula Outon.






