Rabat y Argel evitan condenar los bombardeos de EE UU e Israel en pleno diálogo sobre la antigua colonia española y apoyan a los países del Golfo agredidos por Teherán
Marruecos y Argelia están observando los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán bajo el prisma del conflicto del Sáhara Occidental. La intervención de Washington para desatascar el contencioso sobre la antigua colonia española, escenificada en la ronda de diálogo directo lanzada el mes pasado en Madrid, condiciona la respuesta de Rabat y Argel a la escalada bélica que ince...
ndia Oriente Próximo.
Ambos países magrebíes han evitado condenar los bombardeos sobre suelo iraní en pleno proceso de conversaciones diplomáticas, que está previsto reanudar en mayo en Washington. Pero mientras Marruecos —que rompió relaciones con Irán en 2018 tras acusarle de rearmar al Frente Polisario en el Sáhara— ha vuelto a ignorar los ataques a un Estado musulmán, Argelia ha dado un vuelco al rechazo frontal que expresó durante la ofensiva estadounidense e israelí de junio del año pasado contra la República Islámica.
Marruecos ha condenado en la Liga Árabe los “atroces” ataques de Irán contra sus vecinos árabes por boca de su ministro de Asuntos Exteriores, Naser Burita. Pero la solidaridad hacia los “países árabes hermanos” se expresa sin mencionar a Líbano, que sufre una ofensiva israelí a gran escala, y eludiendo toda referencia a los ataques a Irán, Estado musulmán de la rama chií. Para Rabat, Teherán es responsable además de la “creación de entidades y grupos terroristas”. La ruptura de relaciones diplomáticas se produjo hace ocho años después de que el mismo ministro acusara al régimen de los ayatolás de enviar misiles antiaéreos al Polisario, con el que Marruecos libra una guerra de baja intensidad en el Sáhara tras saltar por los aires en 2020 el alto el fuego que ambas partes mantenían desde 1991. La presencia en los campamentos de Tinduf (suroeste de Argelia, de expertos militares de Hezbolá, milicia chií libanesa proiraní), fue también denunciada entonces por Burita.






