La ONU ve “alentadoras” las últimas reuniones en Washington, pero advierte sobre la “cuestión clave de la autodeterminación” de los saharauis
Estados Unidos ha impuesto una intensa presión diplomática para intentar alcanzar un rápido acuerdo y una estricta ley del silencio en el diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el futuro del Sáhara Occidental. Medio siglo después del estallido del conflicto del Magreb en la excolonia española, la Administración del presidente Donald Trump ha reactivado unas conversaci...
ones interrumpidas desde hace más de seis años, antes de que el propio Trump reconociera la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y diera un vuelco al tablero norteafricano.
Tras una toma inicial de contacto en Washington en el mes de enero, Madrid, capital de la antigua metrópoli del Sáhara Occidental, fue el escenario elegido por Estados Unidos los pasados días 8 y 9 de febrero para escenificar la búsqueda de una solución política al contencioso. Se negoció una hoja de ruta para seguir negociando e intentar alcanzar un acuerdo marco en mayo. El lunes y el martes pasados, las partes fueron convocadas en la capital estadounidense sin que apenas haya trascendido información sobre las cuestiones tratadas.






