Rabat reclama un recorte de la misión de la ONU para el Sáhara tras presentar un nuevo plan de autonomía más extenso

El diálogo sobre el futuro del Sáhara entre Marruecos y el Frente Polisario impulsado por Estados Unidos se ha iniciado aparentemente este domingo en Madrid sin más confirmación oficial que la mención del Ministerio de Asuntos Exteriores Español a una “reunión multilateral” y la presencia expresa de los jefes de la diplomacia de la Argelia y Mauritania. El hermetismo oficial sobre las primeras negociaciones directas entre las partes en conflicto en más de seis años es patente tanto en Rabat como en Argel, así como en las capitales de “otros representantes que acuden a Madrid”, según informó el sábado el departamento dirigido por José Manuel Albares.

Washington parece haber impuesto la ley del silencio, la discreción más absoluta, como condición inexcusable para auspiciar una nueva ronda de conversaciones en su Embajada en Madrid, en las que el Gobierno español no figura involucrado más allá de un papel de facilitador del encuentro. Masad Boulos, enviado para asuntos de África del presidente Donald Trump, y el representante de su país en la ONU, Michael Waltz, coordinan la reunión en presencia de Staffan de Mistura, enviado de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental.