Los huesos estaban enterrados en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención y exterminio La Perla
A pocos días del 50° aniversario del inicio de la última dictadura militar argentina, la justicia federal de la provincia de Córdoba confirmó la identificación de los restos de 12 personas que fueron desaparecidas durante ese período, entre 1976 y 1983. Estaban enterrados en un predio militar que funcionó como un centro clandestino de detención, tortura y exterminio conocido como La Perla, ubicado en las afueras de la ciudad de Córdoba, a 700 kilómetros de Buenos Aires. Los nuevos hallazgos son un revés para las ideas negacionista que, alentadas por miembros del Gobierno de Javier Milei, comenzaron a permear en los últimos años. Es una nueva evidencia concreta de un sistema de terrorismo estatal que confronta con el discurso que intenta suavizarlo.
La Perla fue uno de los centros de detención más grandes del país —el mayor por fuera de la zona de Buenos Aires— y comenzó a funcionar en 1976, poco después del golpe militar que derrocó al gobierno de María Estela Martínez de Perón. Según investigaciones del Archivo Provincial de la Memoria, se estima que por ese lugar pasaron entre 2.200 y 2.500 personas; la mayoría de ellas continúan desaparecidas. El lugar estuvo a cargo del exgeneral Luciano Benjamín Menéndez, uno de los militares con más poder en aquella época, que antes de morir había acumulado 13 condenas a cadena perpetua por 3.000 casos de torturas, secuestros y asesinatos.






