Sé que no hay que apoyar la superchería, pero siento que echaré de menos a Esperanza Gracia, aunque a veces para predecir el futuro, sólo hay que echarle un vistazo al pasado
Atendiendo al ruido, la noticia televisiva del trimestre es el paso de Marc Giró de TVE a La Sexta. No diré que se olía, pero sorprendió que, tras la baja de Buenafuente y Abril, no fuese el elegido para presentar las campanadas junto a Chenoa. Con su permanente actitud de cóctel queda fetén explicando protocolos de cuartos y carillones. Parecía más acertado que mezclar a Estopa y Chenoa, la pareja (trieja) con menos química de TVE hasta Tosar y Bandini. Vuelve a un grupo mediático que ya conoce, como Bertín, que retorna a Antena 3 tras más de 20 años, aunque yo habría jurado que nunca se había ido; igual es que lo mezclo con Joaquín, son la misma persona en distinto formato. Menos se ha hablado del acertadísimo fichaje de María Lamela por parte de Telecinco. Atresmedia ficha, pero también deja escapar e infrautiliza talentos. Si esto fuese fútbol, TVE estaría contraatacando con el fichaje de Iñaki López. Déjenme soñar a ser gerifalte.
Giró afirma que seguirá blandiendo el antifascismo que coló en El hormiguero. En el Ente lo ascendieron de la dos a la uno; aquí lo relegan a la hermana pequeña y solo había que ver las risas nerviosas de los tertulianos de Motos que esperaban su turno, para vaticinar que en Atresmedia difícilmente va a promocionar. No se veían rictus tan tensos desde los sufridores del Un, dos, tres. Aunque para contundencia antifascista, la de la argentina Dolores Fonzi en los Goya. “Vengo del futuro”, alegó para prevenirnos de la ultraderecha. Esas son las viajeras del tiempo útiles y no la que nos vendía lejía. También los de Outlander, que viajan al pasado para recordarnos que las pelucas empolvadas han pasado de moda, pero la violencia contra las mujeres y el odio a los diferentes son atemporales.






