Un tribunal condena por primera vez a una mujer en una agresión entre Latin Kings y Ñetas por conducir a la víctima a un lugar a sabiendas de que iba a ser atacada

El Ñoro, de 30 años, y su novia K., de 25, caminaban por una calle de Madrid un día de agosto de 2024, cuando se encontraron con un grupo de viejos conocidos y estalló un enfrentamiento. Entre ellos estaba un antiguo ligue de ella, que a la vez era enemigo de él. A este hombre lo llamaban Pollo. La hostilidad entre los hombres no solo estaba motivado por los celos sentimentales, sino también porque ambos pertenecían a dos bandas violentas que se han jurado odio eterno. El Ñoro formaba parte de los Ñetas, el ...

Pollo era de los Latin Kings. Entre los dos varones estalló un enfrentamiento que acabó con sangre. Ella no empuñó ningún arma, pero se ha convertido en la primera mujer en ser condenada por participar en una agresión de bandas.

Tradicionalmente, el papel de las chicas dentro de estos grupos violentos considerados organizaciones criminales por la justicia, ha sido secundario, de meros peones, incluso de juguetes usados por los miembros de pleno derecho, los varones, para satisfacer sus deseos sexuales. Pero este caso supone la primera vez que la justicia condena a una mujer por ayudar a cometer un crimen entre pandilleros. K. fue sentenciada a dos años y medio de prisión como cooperadora necesaria en una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid a la que ha tenido acceso este periódico.