La hija de Carlos Saura, Anna, en el Festival de Málaga. EFE/ Jorge Zapata

Marina Estévez Torreblanca |

Málaga (EFE).- El cineasta Carlos Saura (1932-2023) era una persona «graciosa, amable, cercana y muy solitaria», ha asegurado a EFE su hija Anna Saura, que ha presentado en el Festival de Málaga ‘Ese niño de la fotografía’, donde muestra la cara personal de un creador insaciable que cada día se levantaba con la ilusión de un niño.

«Es que él no quería morirse. Con 91 años no podía ni respirar y estaba pintando, haciendo fotos», cuenta Anna Saura, que nunca le escuchó decir «qué pereza, estoy aburrido o no tengo nada que hacer». «Al contrario, siempre estaba haciendo cosas», ha relatado en una entrevista.

La película ofrece por primera vez un acercamiento íntimo a la vida, el proceso creativo y la obra (fotográfica, cinematográfica, pictórica y teatral) del director de ‘Deprisa, deprisa’ o ‘Cría cuervos’ a través de material personal inédito: fotografías, grabaciones, dibujos, y reflexiones del propio Saura durante toda su carrera.