El Gobierno abre una ronda con todos los grupos, incluido Vox, mientras el PP dice que no aceptará “medidas comunistas por la puerta de atrás”

En el Congreso sí hay dos bloques bastante perfilados cuando se trata de asuntos económicos. Se apreció claramente hace dos semanas, al abordar el decreto ómnibus con numerosas medidas para salir de la crisis y se volverá a notar cuando en el debate del nuevo escudo social, en el que el Gobierno quiere incluir actuaciones relacionadas con las consecuencias de la guerra en Irán, tras consultarlas en una ronda de contactos con los grupos parlamentarios. La derecha parlamentaria, formada por PP, Vox, UPN y Junts, pero con PNV muy cerca, desconfía del intervencionismo del Ejecutivo. El Gobierno recuerda que el grueso de ese bloque ya tumbó hace 15 días un decreto para “garantizar la accesibilidad equitativa a bienes y servicios en casos de emergencia” y controlar los precios especulativos.

El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, mantendrá en los próximos días una serie de contactos telefónicos con todos los grupos representados en el Congreso que se presten para sondear la elaboración de propuestas relacionadas con las repercusiones de la guerra en Irán para las que dice perseguir la unanimidad. En ese afán, y el de retratar a todos los partidos, el Gobierno se va a poner en contacto incluso con Vox, al no suelen incluir en este tipo de rondas, y del que esperan una negativa a cualquier tipo de colaboración.