Concha Tejerina | València (EFE).- Las mascletaes son uno de los actos más emblemáticos de las Fallas y atraen cada año a miles de personas, pero el espectacular estruendo que caracteriza a este tipo de disparo pirotécnico puede alcanzar niveles de sonido muy elevados que requieren ciertas precauciones para evitar efectos en el oído y en el propio organismo.

Así lo aconseja Jesús Alba Fernández, catedrático de Física aplicada especializado en Acústica de la Universitat Politècnica de València (UPV), que, en declaraciones a EFE, destaca que en los momentos de mayor intensidad una mascletà puede llegar a registrar picos cercanos a los 120 decibelios (db).

Según Alba, se trata de instantes «muy puntuales» que suelen producirse en el tramo final del espectáculo pirotécnico, cuando se desarrolla el llamado “terremoto” o apoteosis final.

“Si se observa el indicador de decibelios en algunas retransmisiones televisivas, se puede ver cómo en determinados momentos alcanza los 120 decibelios”, explica el especialista, quien matiza que esa cifra corresponde al punto donde se sitúa la pirotecnia, no al lugar donde se encuentra el público.

La importancia de la distancia