Distintos dispositivos y aplicaciones hacen que las tareas más repetitivas y mecánicas se realicen ‘solas’, ahorrando tiempo y recursos tanto en la vida personal como a nivel profesional

La inteligencia artificial es ya un asistente en nuestro día a día: está en nuestro correo electrónico, en nuestras apps de mensajería o en las herramientas que utilizamos para trabajar. Y podemos aprovechar sus posibilidades para automatizar muchísimas tareas cotidianas, repetitivas y mecánicas que, de otra manera, consumen tiempo e implican mucho esfuerzo. ¿El objetivo? Tener más margen para actividades relacionadas con la creatividad, la estrategia o la toma de decisiones. ...

Una de las actividades más repetitivas en los trabajos de oficina es responder correos electrónicos. Y ya existen soluciones que lo reducen prácticamente a unos pocos clics. Así, herramientas como Lavender AI analizan el tono, el contenido y el objetivo de tu mensaje para sugerirte respuestas más eficaces, mientras que otras como Ellie AI aprenden tu estilo personal de escritura para generar respuestas coherentes con él. Existen incluso clientes de correo como Superhuman que usan IA para priorizar mensajes importantes y automatizar acciones comunes.