Cuando las redes se usan para promover este tipo de prácticas, el algoritmo muestra contenido similar, creando un efecto que normaliza y refuerza la delgadez
Cuando comenzaron las redes sociales, pensamos que serían una buena manera de estar más comunicados y de no perder el contacto con gente con la que no coincidimos a diario. Pero la verdad es que se están convirtiendo en un espacio bastante oscuro y hostil, donde la desinformación y los bulos campan a sus anchas.
En el caso de la alimentación, por la sobreinformación y porque cualquiera puede comunicar lo que quiera sin hacerse responsable de lo que publica, esto supone un riesgo muy grande para la salud en muchas ocasiones. Para los trastornos de la conducta alimentaria se ha convertido en el caldo de cultivo perfecto; hay muchísimos trucos para comer menos, para quemar más calorías, para compensar, para restringir, se comparten retos que ponen en riesgo la salud de las personas y, sin ningún pudor, se replican y se promocionan.
De hecho, en redes como TikTok, hay comunidades que incitan a la pérdida de peso con todas las conductas patológicas relacionadas con los trastornos de la conducta alimentaria, lo cual es extremadamente peligroso.






