Carlos Martínez alerta de una acentuada pérdida de habitantes y de que casi medio millón de personas más abandonen la comunidad para 2050, según pronostica la OCDE
El PSOE responsabiliza de forma exclusiva de la despoblación que sufre Castilla y León a los 39 años de gobiernos ininterrumpidos del PP. Cuatro décadas en las que la comunidad ha perdido a casi 200.000 habitantes. Lejos de revertirse la tendencia, los pronósticos son funestos: la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que otros 450.000 habitantes se habrán ido de la comunidad para 2050. “Comunidades de nuestro entorno como Castilla-La Mancha han ganado 600.000 habitantes, mientras seguimos aplicando las mismas políticas endogámicas del PP, que hacen que seamos una comunidad de migrantes en la que uno de cada tres castellanoleoneses se ven obligados a irse para buscar oportunidades“, ha criticado Carlos Martínez, el candidato socialista a la presidencia de la Junta, en un acto con el ministro de Transportes y secretario provincial de Valladolid, Óscar Puente, en Soria.
El informe de la OCDE alerta de cómo la región más extensa de España, con 2,4 millones de habitantes (4,95% de la población del país) y una densidad de 25,3 habitantes por kilómetro cuadrado (la más baja de todas las autonomías) se enfrenta a un descenso demográfico “sostenido” y a un rápido envejecimiento. Con casi la mitad de sus 2.248 municipios con menos de 500 habitantes, la comunidad se encuentra entre las menos pobladas de la UE. Desde 1990, ha perdido el 7% de su población, recoge el estudio, de 2025 y financiado por la UE, “debido al cambio natural negativo de la población y a la persistente emigración de los jóvenes”. “A pesar de los modestos avances recientes gracias a la migración internacional, las proyecciones a largo plazo indican una pérdida continua de población y un aumento significativo de la dependencia de las personas mayores”, añade.






