Más de 700 personas trabajan en Gabinete. 330 son analistas, perfiles técnicos, de excelencia académica. Presumen de estar de paso y no ser de partido. Y miran al menos a 2027

En el mundo de Pedro Sánchez apenas existe la improvisación. Todo lo que hace y dice en público el presidente, que apenas deja espacio a preguntas de periodistas o espacios sin control, está muy medido. Desde un debate parlamentario con decenas de datos, un anuncio como el de la desclasificación de los documentos del 23-F

a>, un discurso como el de esta semana del “no a la guerra”, a un vídeo de tik tok con recomendaciones de libros o música. Todo tiene detrás a un gran grupo de asesores, de analistas, de expertos en distintos temas, muchos de ellos llamativamente jóvenes, con trayectorias académicas brillantes.

Más de 700 personas trabajan en el Gabinete de Sánchez, que ha cambiado completamente perfiles y personas desde que lo dirige Diego Rubio, hace año y medio. 330 de ellos son analistas, especialistas en datos, en políticas públicas, diplomáticos, investigadores de la universidad. Es el corazón del Gobierno, que en un esquema tan presidencialista como el de Sánchez, manda más que la mayoría de los ministerios.