El programa ‘Petites mirades’ de la Universidad de Barcelona busca despertar vocaciones científicas entre las alumnas de primaria

Inés, alumna de 6º de primaria del instituto escuela Can Llobet de Barberà del Vallès, observa a Oscar, el nombre con el que han bautizado al esqueleto del aula de ciencias. “A mí lo que me flipa es que haya tantos huesos y tan pequeños en la mano”. Su compañera Laia, pone el foco en la pelvis, más ancha en las mujeres “para poder tener un bebé”. Pero también plantea otras dudas. ”¿Por qué los hombres tienen una nuez en la garganta?”. Para responder estas y otras muchas preguntas, cuentan con una maestra especial: Aroa Casado,

ref="https://elpais.com/noticias/investigacion-cientifica/" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/noticias/investigacion-cientifica/" data-link-track-dtm="">investigadora del Departamento Médico-Quirúrgico de la Universidad de Barcelona.

Este colegio es uno de la treintena que participan en el programa Petites mirades, impulsado por la UB, para fomentar las vocaciones científicas entre las niñas, pero ya en primaria. Se trata de una iniciativa que se puso en marcha el curso pasado, aunque es heredero de otra iniciativa similar, De nenes a cientifiques. “También se hacía en primaria, pero no permitía conocer a las investigadoras y las escuelas nos decían que les gustaría que asistieran en persona”, explica Marga Becerra, responsable de la Unidad de Cultura Científica de la UB. Este curso, 34 investigadoras están realizando talleres en 54 aulas de 31 escuelas, llegando a unos 1.300 alumnos.