Las legislativas y las primarias de este domingo medirán fuerzas entre los bloques políticos, aunque los dos aspirantes que lideran las encuestas no participen en ellas
En Colombia, las elecciones presidenciales empiezan mucho antes de la primera vuelta. Este domingo los colombianos acudirán a las urnas para elegir a quienes competirán por sustituir a Gustavo Petro, aunque los dos favoritos en las encuestas no estén en la papeleta. Mientras el principal aspirante de la izquierda y el de ...
la ultraderecha observan desde fuera, tres bloques que cubren todo el espectro ideológico celebrarán consultas internas que servirán para medir fuerzas, tejer alianzas y comprobar quién llega con impulso a la primera vuelta del 31 de mayo.
Ese mismo domingo también se elegirá un nuevo Congreso, que renovará 103 senadores y 183 representantes. La batalla parlamentaria suele pasar más desapercibida para los votantes, pero será decisiva para quien llegue a la Casa de Nariño: el próximo presidente tendrá que gobernar, como ya le ocurre a Petro, con un Parlamento fragmentado donde las mayorías se negocian voto a voto. “La elección del Senado será clave, aunque en un sistema tan fragmentado no se esperan cambios dramáticos y nadie tendrá mayoría para imponer nada”, explica un veterano político colombiano. “La gobernabilidad seguirá siendo difícil”.








