El triunfo de los verdes en Dublín (27-17) obliga a los galos a vencer con punto bonus ofensivo en Edimburgo este sábado para asegurarse el trofeo a una jornada del final
Una noche anodina de rugby en Dublín dio a Irlanda el máximo de puntos –los cuatro de la victoria (27-17) y el quinto del punto bonus ofensivo– para complicar las cuentas de Francia de cara a asegurarse el Seis Naciones en su asalto a Edimburgo este sábado ante Escocia: solo asegurarán el trofeo si ganan con el bonus por anotar cuatro ensayos. Una presión más numérica que real, pues el XV del Trébol no demostró madera de aspirante ante una Gales que progresa adecuadamente desde su sótano, pero no pudo evitar su decimoquinta derrota consecutiva en el torneo y solo tendrá una bala, el próximo sábado ante Italia, para evitar su tercera cuchara de madera seguida.
La vuelta de Dan Edwards al puesto de apertura de Gales tras la lesión de Sam Costelow ante Escocia, su mejor partido, no funcionó de salida por imprecisiones como una patada propicia para encerrar a Irlanda que acabó en balón regalado al perderse por la línea de fondo. Lo que no pudo conseguir con la posesión tampoco lo evitó sin ella, pues la primera posesión reseñable de los verdes, tejida fiel a su costumbre de percutir con los delanteros, acabó encontrando la grieta por el centro para el ensayo de Jacob Stockdale, que rompió sin apuros el débil intento de placaje del 10 galés. Alegría para el ala que anotó siete ensayos en el Seis Naciones de 2018, un récord que borró el año pasado el francés Louis Bielle-Biarrey.













