Alumnos en la renovada escuela de Mircha, cerca de Kiev. EFE/ Marcel Gascón
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Mircha (Ucrania) (EFE).- Agitando banderas de España y vestidos con las camisas bordadas con que los ucranianos reciben los días de fiesta, los alumnos de la escuela de Mircha, cerca de Kiev, celebraron esta semana la reinauguración del centro, que en los días de la ocupación rusa sirvió de cuartel para las tropas del Kremlin y ha sido ahora renovado por la Cooperación Española y el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD).
En marzo de 2022, durante el asedio ruso a Kiev de los primeros días de la invasión, la escuela sufrió destrozos en la fachada y el techo. Las puertas y muchas ventanas fueron destruidas en intercambios de fuego que provocaron también daños estructurales al edificio. Donde antes jugaban los niños se encontraron, además, restos de explosivos.
Los trabajos de reconstrucción y transformación de la infraestructura comenzaron en abril de 2025 en el marco de un proyecto del PNUD y la AECID, el principal órgano de gestión de la Cooperación Española, que según el programa de la ONU tiene un presupuesto de cuatro millones de euros.







