El Gobierno de Trump revisa el contrato de la instalación, en la que recientemente se reportó un brote de sarampión y donde tres detenidos fallecieron en un periodo de dos meses

El futuro de Camp East Montana, el mayor centro de detención migratoria del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en El Paso, Texas, está en duda. Mientras un documento interno de la agencia indica que se están tomando pasos para cerrar la instalación, el Departamento de Seguridad Nacional...

(DHS) sostiene que el centro y su contrato siguen bajo revisión y que aún no se ha tomado una decisión definitiva. La incertidumbre llega tras meses de denuncias sobre las condiciones en el lugar, la muerte de tres detenidos y un brote de sarampión que ha obligado a imponer una cuarentena en las instalaciones.

El DHS ha confirmado que actualmente se encuentra evaluando tanto las condiciones del centro como su contrato. “El ICE siempre busca formas de mejorar nuestros centros de detención para asegurarnos de que le ofrezcamos el mejor cuidado a los extranjeros ilegales bajo nuestra custodia”, afirmó Lauren Bis, subsecretaria adjunta del departamento. Según explicó en un comunicado, la agencia realiza auditorías e inspecciones para garantizar que las instalaciones cumplan con estándares federales. Sin embargo, añadió que “no se ha tomado ninguna decisión relacionada con la prórroga, rescisión o adjudicación del contrato”.