Al menos ocho emisoras han sido silenciadas en lo que va de 2026. El cerco sobre la radio contrasta con los gestos de apertura del Gobierno y el sorpresivo giro crítico de grandes corporaciones como Venevisión
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) ha denunciado que funcionarios de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y efectivos de la Guardia Nacional se presentaron en la sede de la radio Urbana 94.3 FM, ubicada en Guatire —una ciudad dormitorio cercana a Caracas—, la clausuraron y confiscaron todos sus equipos. La estación tenía 16 años al aire....
Conatel también ha cerrado las emisoras Unika 92.1, en Caracas; Impacto 105.3 FM, en La Fría —un pueblo fronterizo con Colombia—; y Rítmica 104.1, en Puerto Cabello, en el centro costero del país. En cada una de ellas, un promedio de 25 personas se ha quedado sin trabajo. También a estas estaciones les han sido confiscados todos sus equipos de difusión.
Estas decisiones se toman mientras Venezuela transita un aparente marco de apertura política en materia de libertades públicas, y el Gobierno de Delcy Rodríguez, presionado por Washington, se aviene a redefinir la relación del Estado con los actores sociales que ejercen su derecho constitucional a la crítica y a la oposición civil.






