La provincia segoviana gana un procurador en las Cortes al aumentar su población entre otros factores por los trenes a la capital y Valladolid
Un parque de barrio en Segovia (53.738 habitantes) retrata el escenario de la ciudad: dos mujeres con dos niños en el parque, unas chicas tomando café al sol, un negocio con la verja bajada y paseantes que charlan en idiomas extranjeros. La provincia, liderada por su capital, ha crecido hasta las 160.277 personas, cifra inédita desde 2013. Han revitalizado el censo envejecido gente atraída por la calidad de vida de una ciudad pequeña, por la buena conexión con Madrid y Valladolid y también la migración. Esta subida de población conlleva que la circunscripción tenga un nuevo procurador en las Cortes de Castilla y León, de cinco a seis, para las elecciones autonómicas del 15 de marzo. Pero Seg...
ovia también ha adquirido un vicio urbanita: el precio del alquiler está disparado.
Marta Gómez y Julia Garrote, de 36 años, vigilan los columpios. “Hay parques, zonas verdes, un cine…”, enumera Gómez; su amiga destaca la “tranquilidad” en comparación con esos lustros en Madrid que ambas, funcionarias, dejaron atrás por traslado. “Faltan oportunidades laborales y el alquiler está inviable, proporcionalmente más que Madrid”, afea de su nueva ciudad Garrote, que se muestra triste con el cierre de comercios locales.






