Un análisis destaca que crece entre ellas la sensación de que el sistema ya no garantiza estabilidad y asocian al feminismo con el ‘establishment’

Las mujeres jóvenes no se alejan de la ultraderecha, sino que se acercan a paso más lento que los hombres. Esta es la conclusión del último informe del investigador especializado en desigualdad, extrema derecha y juventud Javier Carbonell, para el European Policy Centre, un laboratorio de ideas con sede en Bruselas. “Los partidos de extrema derecha en toda Europa están erosionando lo que alguna vez fue una división de género p...

ronunciada en sus electorados”, asegura, y pone la lupa sobre la “minoría significativa” de mujeres que se desvía hacia estos partidos “rechazando el feminismo y adoptando las normas tradicionales de género”.

El analista español ha revisado datos del CIS, de Eurostat y del Estudio de Elecciones Europeas (EES), junto con diversos papers. Distingue tres motivos para este desplazamiento: el giro social-conservador que abarca a todas las edades, la insatisfacción en el mercado laboral y la capacidad de la extrema derecha para politizar esa insatisfacción.

Carbonell toma de ejemplo las últimas elecciones alemanas. En 2025, un 26% de los hombres menores de 25 años votaron por el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) y un 35% de las mujeres jóvenes votaron por la izquierda. Sin embargo, destaca que, mientras que en 2021 solo el 5% de las jóvenes votó por la AfD, esa cifra se triplicó para 2025, con un 14% de mujeres jóvenes optando por el partido de Alice Weidel.