Un gol soberbio de Gibbs-White trastorna a los jugadores de Guardiola en la persecución del líder de la Premier
Murillo Santiago Costa do Santos, defensa del Nottingham Forest nacido en Sao Paulo en 2002, se paró en el punto exacto. Donde la línea del tiro de Savinho cortaría la raya de gol. Como el astrólogo que predice un eclipse anticipó la posición de los cuerpos y la trayectoria del proyectil. Su cuerpo de cíclope evitó el 3-2 del Manchester City en el Etihad y el partido, que por ocasiones generadas pudo ser goleada local, se quedó en un empate cuya trascendencia adquiere un relieve inesperado en el desenlace de la Premier. Por la brecha que abrió se escapó el Arsenal, que se impuso en Brighton 0-1 y amplió la distancia de cinco a siete puntos en la cabeza de la clasificación.
Los partidos de la jornada 29ª de la liga inglesa se disputaron todos a la misma hora, este miércoles a las 20.30. Para evitar especulaciones. A la antigua usanza. Como merece un torneo convertido en una persecución trepidante del City al Arsenal en la lucha por el título y del United, el Aston Villa, el Chelsea y el Liverpool por el acceso a los cuatro primeros puestos, puerta de la próxima Champions.
El City se ha transformado desde que fichó a Marc Guéhi en el mercado de invierno. Los 20 millones que pagó al Crystal Palace son el dinero mejor invertido por el club en los últimos cuatro mercados. Armado con este joven costamarfileño de 25 años, el equipo de Guardiola se ha asentado desde Donnarumma a Haaland, pasando por Dias, Rodri, Bernardo, Cherki y Semenyo. La correa de distribución los activa a todos porque las transiciones ya no provocan el pánico que solían en tiempos no tan lejanos. Desde esa tranquilidad el equipo ha crecido, como pudieron comprobar los hinchas reunidos en el Etihad. Porque durante una hora, el City acorraló al Forest. No le dio un respiro. No le dejó salir de su campo y el gol de Semenyo a la media hora, una acción de siete pases que implicó a los centrales en la salida, a Haaland como pivote y a Cherki como generador del salto al peligro, dio la impresión de ser el primero de unos cuantos. Las llegadas y las ocasiones fueron abrumadoramente para el City.








