Soldados ucranianos evacuando a militares heridos cerca de Druzhkivka. EFE/EPA/93 Separate Mechanized Brigade

Marcel Gascón |

Kiev (EFE).- Desde que el Ejército ucraniano fracasó en su segunda contraofensiva de la guerra (verano-otoño de 2023) en su objetivo de recuperar Bájmut y dejar a los rusos sin conexión por tierra con Crimea, la situación en el frente ucraniano había mantenido una tónica constante y poco halagüeña para Kiev.

En una situación de guerra posicional, los rusos utilizaban su abrumadora superioridad numérica para desgastar al enemigo y ganar poco a poco terreno a un alto precio en bajas de un personal cuyas reservas se antojan en ocasiones inagotables.

Por primera vez en más de dos años, la tendencia se ha invertido en el campo de batalla.