Los ganadores de este martes entran en campaña de cara a las elecciones de medio mandato en noviembre

Pocas veces unas primarias estatales en Estados Unidos han recibido tanta atención. Este martes, Carolina del Norte, Arkansas y Texas han inaugurado el año electoral de medio mandato con las primeras votaciones para definir los candidatos de cada partido de cara a los comicios de noviembre. Entre estas, a ocho meses de las midterms en las que se renueva la Cámara de Representantes por completo y también un tercio del Senado, las texanas se han llevado la mayor parte de los focos del universo político estadounidense. Varios enfrentamientos en el Estado de más de 30 millones de habitantes se están interpretando como un barómetro ideológico de ambos lados, en previsión de una larga y cruenta campaña que, todo indica, girará en torno al rechazo o apoyo de las políticas del presidente Donald Trump.

Las primarias texanas al Senado han sido de las más costosas de la historia y ambas claramente enfrentan las divisiones ideológicas internas de cada partido. En ellas se enfrentaron los demócratas James Talarico, más moderado, y Jasmine Crockett, del ala más progresista del partido. En la noche del martes, aún no había resultados claros a medida que avanzaba el conteo. Entre los republicanos, Jon Cornyn, senador en Washington desde 2002, un republicano clásico, y Ken Paxton, controvertido fiscal general de Texas y aliado del presidente Trump, se tendrán que volver a enfrentar en una segunda vuelta en mayo, pues ninguno logró superar el 50% del voto.