La “visibilidad” de las mujeres deja de constituir un objetivo si se habla de lacayos, privilegiados y ricos

Volvió a suceder. Una persona que en sus declaraciones públicas suele duplicar sustantivos, adjetivos y pronombres cuando pronuncia términos positivos o neutrales –aunque a veces desista o se despiste porque cuesta mantener la concentración– deja de hacerlo cuando toca expresar una carga negativa. Rita Maestre, portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, escribió en X el 4 de febrero: “Nos roban la ciudad y se ríen. Vamos a plantar cara a esta minoría de privilegiados y lacayos d...

e los ricos”.

La “visibilidad” de las mujeres deja de constituir un objetivo cuando se trata de lacayos, privilegiados y ricos; o cuando han de pronunciarse genéricos como “los millonarios inflacionistas”, “los intereses de grandes inversores”, “los especuladores”, “los empresarios”, “los banqueros”.

En las distintas declaraciones públicas de la concejala Rita Maestre, con cuyas posiciones de fondo suelo concordar, conviven estas frases…: