Las asociaciones de transportistas CETM y Astic reclaman la preparación de un paquete de ayudas antes de que escalen los precios por la crisis en Oriente Próximo
Los principales colectivos del transporte profesional por carretera, entre ellos las asociaciones CETM y Astic, han reclamado al Ministerio de Transportes que prepare un blindaje, acordado con el sector, por si se dispara el precio del combustible por el conflicto en Oriente Próximo. La petición al departamento que dirige Óscar Puente es que articule un paquete de medidas favorables a los transportistas para una posible activación urgente. En la memoria del sector está aún reciente la bonificación directa al consumo de combustible, con 20 céntimos por litro, puesta en marcha en 2022 y extendida en 2023 tras los efectos de la invasión rusa de Ucrania. “Ojalá no haya que utilizar mecanismo alguno de ayudas, pero debemos estar preparados ante la experiencia que ya tuvimos con Ucrania y la subida de precios”, señala un portavoz oficial de CETM.
La asociación Astic subraya que una escalada abrupta de los precios del gasóleo se traduciría en graves riesgos para los márgenes operativos de empresas y autónomos de la carretera, con las consiguientes tensiones de liquidez. El combustible tiene un peso superior al 30% en los gastos de operación del transporte de mercancías y viajeros. Especializadas en la gestión de carga internacional, las empresas de Astic estiman en 4.000 litros de combustible al mes el consumo medio de uno de sus camiones.







