Cuidar la audición no es solo una cuestión de salud. Supone también un acto de amor hacia uno mismo y hacia sus seres queridos. Por eso, a partir de los 55 años, conviene revisarla al menos una vez al año para atajar cualquier problema antes de que empeore. La empresa Audika, especializada en cuidado auditivo, ofrece revisiones preventivas y soluciones auditivas de vanguardia que ayudan a volver a conectar con el entorno

Mientras se goza de un oído agudo, uno no se da cuenta de lo importante que es escuchar bien. Pero cuando se empieza a perder, se hace consciente de cómo esa merma impacta en su autonomía, en su seguridad y en el bienestar de su entorno. Escuchar bien significa estar presente, apoyar y acompañar a la pareja, a los hijos y a los nietos. En torno al 11% de la población española padece algún tipo de pérdida de audición, de acuerdo con Hearing You, una organización europea sin ánimo de lucro centrada en la investigación y divulgación sobre salud de este órgano sensorial. En el marco del Día Mundial de la Audición, que se celebra el 3 de marzo, hay que poner el oído en una realidad que resuena poco en la sociedad: cuando un adulto oye mejor, toda la familia se beneficia.