Especialistas en privacidad y seguridad de 30 países piden una moratoria y advierten de que la protección a menores online es una solución mediocre de consecuencias imprevistas

En el mundo físico, la limitación por edad es bastante eficaz: sin un documento que indique la mayoría de edad, es difícil comprar tabaco, entrar en un casino o ver pornografía en directo. Aunque siempre se han podido falsificar o usar el carnet de otra persona, el mundo digital ha facilitado el acceso a contenido prohibido para millones de menores. Ahora gobiernos de todo el mundo pretenden

redes-sociales-a-menores-de-16-anos-para-las-familias-segun-dos-expertas.html" data-link-track-dtm="">que el mundo digital se parezca más al físico, al menos con el control de edad.

Pero 371 científicos especializados en seguridad y privacidad de 30 países, entre ellos el premio Turing Ron Rivest y 24 profesores de centros españoles, han escrito una carta pública para señalar que comprobar la edad online ni es tan fácil, ni tan inocuo. “Hay dos cuestiones fundamentales que siguen sin abordarse: si la verificación de edad funciona realmente y qué daños puede causar a la seguridad y la privacidad de todos”, advierte el texto. Algunas de las medidas de verificación que se han ido proponiendo son la comprobación con una imagen del documento de identidad, reconocimiento facial, tarjeta de crédito, inferencia algorítmica por comportamiento, verificación mediante consentimiento parental o credenciales de identidad digital (wallets digitales).