El presidente moderado Masud Pezeshkián, el ultraconservador jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei y el clérigo Alireza Arifi asumirán formalmente sus funciones hasta el nombramiento de nuevo líder supremo

El proceso para elegir al clérigo chií que sucederá a Alí Jameneí ya ha comenzado en Irán, lo que confirma que la República Islámica, el acorralado sistema político que ha regido el país en los últimos 47 años, había previsto este momento la posibilidad de que Israel y Estados Unidos asesinaran a su líder supremo, de 86 años. Con su muerte ya confirmada por Teherán, así lo indica la rapidez con la que se ha completado ya a primeras horas de esta jornada el poder tripartito de transición que ha asumido las amplísimas funciones del jefe de Estado fallecido hasta que se designe a su sucesor. Al menos de manera formal, dado el complicado entramado de poder en Irán y el díficil equilibrio entre el estamento clerical, la camarilla del líder supremo, los cuerpos de seguridad y las instituciones electas del país como la presidencia.

Los tres miembros de ese triunvirato que conforman el llamado Consejo de Liderazgo son el presidente del país, Masud Pezeshkián; el ultraconservador de línea dura jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, y el jurisconsulto islámico Alireza Arifi, el último en ser designado, cuyo nombramiento ha difundido en esta jornada la agencia de noticias semioficial ISNA.