El presidente logra que los legisladores aprueben tres grandes leyes en las sesiones extraordinarias de febrero

Javier Milei atraviesa el momento político más dulce desde que llegó a la Casa Rosada, dos años atrás. El presidente argentino ha doblegado al Congreso con la aprobación de tres grandes leyes en menos de un mes. Ese control de la agenda legislativa parecía improbable hasta hace poco para un dirigente que asumió con una fuerza parlamentaria minoritaria, inexperta y con una retórica de confrontación total con “la casta”. En esta nueva etapa, el líder ultra ya no se presenta como un outsider asediado por el sistema, sino como un mandatario que avanza como una aplanadora para moldear Argentina de acuerdo a sus ideas. Enfrente tiene a un peronismo incapaz de oponer resistencia: está malher...

ido por deserciones y peleas internas por el liderazgo.

El giro no es menor. Milei ha conseguido aprobar la mayor reforma laboral en 50 años, un objetivo que durante décadas frustró a otros presidentes de derechas con mayor respaldo legislativo y territorial. La nueva legislación permite extender la jornada laboral hasta un máximo de 12 horas, cuatro más de las que regían hasta ahora. También abarata los despidos, reduce impuestos a las empresas, vuelve optativo el pago de horas extras y merma el poder sindical al limitar el derecho a huelga y favorecer los convenios por empresa.