Islamabad declara el estado de alerta máxima por la amenaza de atentados. El régimen afgano sostiene que su fuerza aérea ha bombardeado instalaciones militares paquistaníes
El Gobierno de Pakistán ha rechazado este sábado cualquier posibilidad de negociación con el régimen talibán, apenas 24 horas después de que Kabul ofreciera una salida diplomática a la escalada bélica. Las autoridades paquistaníes han cifrado en más de 300 los combatientes talibanes muertos y en cientos los heridos durante las incursiones de los últimos días.
“No hay diálogo. No hay negociación. El terrorismo desde Afganistán tiene que terminar”, dijo el portavoz del primer ministro paquistaní para medios extranjeros, Mosharraf Zaidi, en declaraciones a la televisión estatal (PTV).
El Gobierno paquistaní ha declarado este sábado el estado de alerta máxima y ha ordenado el cierre preventivo de centros educativos en varias zonas por una amenaza de atentados suicidas como represalia a sus ofensiva contra los talibanes.
“Pakistán está en alerta máxima tras las amenazas de los talibanes de que pueden llevar a cabo ataques dentro del país. Además, Pakistán está en guerra con Afganistán, por lo que nuestras agencias del orden, nuestra policía, nuestro ejército (...) todos están en máxima alerta dada la situación”, ha declarado a EFE un responsable de seguridad bajo condición de anonimato.














