El colombiano Jonhatan Obando se salvó de uno de los 41 ataques letales de Washington contra supuestas narcolanchas. Su padre cuenta su historia por primera vez
Rosendo Obando rara vez responde al teléfono, porque rara vez tiene cobertura, pero esa noche contestó sorprendido a su exnuera.
– A su hijo lo han bombardeado allá. Vaya a buscarlo a Bogotá
Allá.
¿Dónde era allá?, se preguntó desde su pueblo, construido con tablones de madera sobre un manglar del suroeste de Colombia. La última vez que supo de él, un mes y medio antes, estaba pescando en Panamá. No sabía de qué le estaba hablando su exnuera.






