Petro sospecha que al menos uno de los ataques de Estados Unidos en el Caribe había ocurrido en aguas colombianas

La campaña militar de Donald Trump contra embarcaciones supuestamente implicadas en el narcotráfico ha disparado la tensión en toda la región. El despliegue de la Armada ordenado desde agosto por el presidente de Estados Unidos estaba dirigido hasta ahora, en teoría, contra los cárteles narcotraficantes venezolanos. Pero este miércoles se ha informado por primera vez de un ataque frente a las costas colombianas sobre el océano Pacífico, y no, como los anteriores, en el mar Caribe. El balance es de ocho embarcaciones que han saltado por los aires en operaciones extrajudiciales, de las que las autoridades norteamericanas no han ofrecido más pruebas que los videos que muestran el momento de los bombardeos. En total, al menos 34 civiles han muerto en estas operaciones. El Gobierno de Gustavo Petro sospecha que entre ellos hay varios ciudadanos colombianos. El presidente, uno de los críticos más vocales de ese despliegue militar, también denunció el fin de semana que al menos uno de los ataques en el Caribe ocurrió “presumiblemente” en aguas colombianas.

La de este miércoles es la primera ocasión en la que las autoridades estadounidenses reconocen que el ataque tuvo lugar “frente a las costas colombianas”. En las otras oportunidades habían destacado la proximidad con el litoral venezolano –un país que no tiene costa sobre el Pacífico, solo sobre el Caribe–.