Las fuertes subidas del sector financiero permiten al mercado español avanzar más que en el resto de Europa, pero también suponen más concentración
La banca domina con puño de hierro el parqué español gracias a sus resultados millonarios. La subida de las entidades financieras, que han triplicado su valor en Bolsa en poco mas de tres años, han permitido al Ibex, el índice más representativo del mercado español, recuperar los niveles perdidos en la burbuja inmobiliaria que explotó en 2007 y convertir al español en el índice más alcista de Europa. Una euforia que, no obstante, ha convertido el parqué español en una suerte de monocultivo: los bancos han pasado de representar el 24,2% del índice en 2022 a superar el 40%.
Esa evolución es fruto del propio funcionamiento de los índices de Bolsa, que se construyen a partir del valor de mercado de las empresas que los componen y, por lo tanto, las que más suben aumentan su peso. Es lo que ha llevado a que, por ejemplo, en el S&P 500 (referencia de Wall Street) las grandes tecnológicas tengan un peso de más del 30%. En España la banca pondera el doble que el sector energético (líder de la Bolsa en otras épocas), y más del doble que sus comparables en el mercado francés o el alemán. Gracias a ello, el Ibex subió el 49,3% en 2025, más que ningún gran selectivo del mundo salvo Corea del Sur, y avanza casi un 7% en lo que va de 2026.







