Las oportunidades de inversión se extienden a distintos sectores después de un año de fuertes ganancias para los bancos

La Bolsa española encara el final del año haciendo historia. El Ibex ha rebasado el récord que ha estado vigente durante 18 años y ha superado por primera vez los 16.000 puntos. Ha dejado atrás el hito de hace casi dos décadas gracias al impulso de la banca, el mismo sector que sigue dominando el índice años después y que ahora ha llevado en volandas al selectivo. El Ibex despunta con diferencia en un año de alzas generalizadas a nivel global y pese a las enormes incertidumbres que han inyectado las políticas de Donald Trump.

Con el curso ya casi completado, el Ibex se dispara el 37% y va camino de cerrar su mejor año desde 1997. Este avance se ha apoyado en los bancos, que han alcanzado en todos los casos revalorizaciones por encima del 70%. Pero la fiesta de fin de año no parece agotada. “La mayor parte de las empresas permanece en niveles significativamente bajos. Lo mismo ocurre en los múltiplos de valoración, donde los diferenciales por tamaño siguen siendo muy relevantes. Esta dispersión ha provocado que, tras unas Bolsas en récord, haya buenas ideas de inversión. Los episodios de volatilidad que se puedan producir no hacen más que incrementar el número de oportunidades disponibles para inversores pacientes y de largo plazo como nosotros”, comenta Mark Giacopazzi, director de inversiones de Bestinver en su última carta trimestral a los inversores.