La casi centenaria conductora argentina rompe récords de permanencia en la pequeña pantalla y no tiene planes de jubilarse. Su frase de cabecera es: “Como te ven, te tratan. Si te ven mal, te maltratan. Si te ven bien, te contratan”

“¿Comer en televisión?”. Mirtha Legrand (Villa Cañas, Santa Fe, Argentina, 99 años) tuvo dudas cuando el empresario de los medios Alejandro Romay le propuso presentar un programa de entrevistas alrededor de una mesa con mantel y comida a la carta. Era 1968 y Legrand, cuyo nombre real es Rosa María Juana Martínez Suárez, ya era considerada una leyenda de la edad dorada del cine argentino. Había debutado en la gran pantalla con 13 años en Hay que educar a Niní, película de 1940 protagonizada por Niní Marshall, y un año después se había consagrado con Los martes, orquídeas, clásico del director Francisco Mugica. A sus 41 años, le divertía la idea de debutar como conductora de televisión, pero sabía que el formato era arriesgado. Las señoras famosas como ella no comían en público y menos frente a una cámara.

Romay, apodado “el zar de la televisión”, insistió y, al final, la diva aceptó el reto. Almorzando con las estrellas se emitió por primera vez el 3 de junio de 1968 en el Canal 9 de la televisión argentina. Poco tiempo después fue renombrado como Almorzando con Mirtha Legrand. Estaba claro quién era la estrella del programa.