El comunicador, de 70 años, recibe su tercer premio Ondas tras casi 20 años al frente de ‘El intermedio’ en plena forma: “Tengo pasta y salud: a mi edad, la masturbación es cojonuda para la próstata: la recomiendo mucho”.
La cita es a la caída de la tarde en el estudio desde donde se emite en directo El intermedio, con los tiempos tasados: primero entrevista y luego las fotos, para no desbaratar horarios. Pero José Miguel Monzón llega, a bordo...
de la furgoneta que le trae desde su domicilio cada día, y, como el fotógrafo prefiere retratarle con la luz natural que ya se está yendo, se pone a hacer de Wyoming ante la cámara y trastoca los planes. Después de responder, torrencial, a la entrevista, a la que, por lo que sea, asiste de “oyente” una representante de Atresmedia y de la que lo que sigue es solo una quinta parte de lo que soltó por esa boca, Monzón se va a maquillaje y vuelve maquillado y vestido con la camisa y los tirantes “de rico” con los que presenta el programa. Se le ve cabreado con la situación general y contento con la suya en particular. El día 26 recoge en Barcelona el premio Ondas a la trayectoria y, aunque ya se ha repuesto, recibió la noticia con una emoción que traspasó la radio cuando se lo comunicó Carles Francino en directo desde la cadena SER.






