El veto del Congreso también supone un portazo a las ayudas por la dana y a la actualización de las entregas a cuenta de comunidades y entidades locales

El decreto del escudo social no ha logrado, como ya había quedado anticipado, el apoyo necesario para salir adelante en el Congreso este jueves. El portazo que le ha dado la Cámara baja no solo tumba la moratoria antidesahucios, el principal escollo para que los independentistas de Junts dieran su apoyo al texto. También hay otras muchas medidas de carácter social, fiscal y económico que decaen. Entre las más importantes se encuentra la prórroga del descuento para el bono social, las deducciones para la compra de vehículos eléctricos, los incentivos a la rehabilitación energética de viviendas, las ayudas a los afectados por la dana y los límites para los autónomos que tributan en módulos y la actualización de las entregas a cuenta de comunidades autónomas y entidades locales.

De hecho, el texto votado este jueves incluye un popurrí de iniciativas de distinta naturaleza, pese a ser el resultado de haber troceado en cuatro partes el decreto ómnibus que el mes pasado ya había sido tumbado en por la mayoría de los diputados. La norma que incluye las medidas antidesahucios también pretendía prorrogar hasta finales de este año varios incentivos vinculados a la movilidad sostenible. En concreto, contemplaba ampliar a este ejercicio las deducciones en el impuesto sobre la renta (IRPF) por la compra de coches eléctricos enchufables, de un 15% del valor de adquisición del mismo —con una base máxima de 20.000 euros—, y rebajas del mismo porcentaje para la instalación de puntos de recarga en la vivienda —la base máxima es de 4.000 euros—.