El Gobierno reformula el texto, como reclamaba el PNV, y los inquilinos vulnerables serán desalojados cuando el casero tenga menos de tres casas
El Gobierno ha decidido trocear el decreto ómnibus caído hace pocos días en el Congreso en dos partes, para tratar de sacar adelante la revalorización de las pensiones, por un lado, y las demás medidas dirigidas a mantener el escudo social, por otro. En este segundo apartado se encuentran aquellas relacionadas con la vivienda, pero con algunas modificaciones respecto al texto original. Las principales las ha anunciado la ministra de Seguridad Social y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, este martes, tras la conclusión del Consejo de Ministros. Y la más destacada ―que ya había sido adelantada por el PNV antes de que culminase la reunión― tiene que ver con excluir de las medidas antidesahucios a los propietarios que tengan una o dos viviendas. La suspensión del desahucio tampoco se aplicará cuando el arrendador se encuentre en situación de vulnerabilidad.
Con este gesto, el Ejecutivo se hace con el favor de los nacionalistas vascos que venían reclamando una excepción de cara a los pequeños tenedores para certificar su apoyo. Es decir, que en esos casos, a pesar de que el inquilino se encuentre en situación de vulnerabilidad, el casero no deberá soportar la suspensión extraordinaria del desahucio.






