Bruselas y Londres alcanzan un acuerdo para intercambiar información en los expedientes sobre quiebras de las reglas del mercado y en las grandes fusiones

El Brexit hace tiempo que quedó atrás. Ahora la Unión Europea y el Reino Unido se esmeran en construir la nueva relación a los dos lados del Canal de la Mancha, sabiendo, por otra parte, que será otra cosa. En ese proyecto encaja el acuerdo que Bruselas y Londres han firmado este miércoles para colaborar en las investigaciones de Competencia que emprendan o en las evaluaciones de las operaciones corporativas entre empresas (fusiones y adquisiciones). Se trata de un tipo de pacto que la UE tiene con muy pocos países en todo el mundo: Estados Unidos —el primero que se firmó en 1991— Canadá, Japón, Corea del Sur y Suiza.

La lectura de este listado de países ya deja bastante claro que Bruselas solo firma este tipo de acuerdos con los Estados más cercanos en el mundo. En concreto, este pacto permitirá, por ejemplo, que “la UE y el Reino Unido se informen mutuamente de las investigaciones importantes en materia de competencia y fusiones“. También ”coordinarán sus esfuerzos cuando sea necesario”, explica el comunicado en el que se informa del acuerdo. Ambas partes también se obligan a “la confidencialidad de la información compartida”. Aunque esto último requerirá “el consentimiento de las empresas que hayan facilitado la información confidencial antes de compartirla entre las autoridades de competencia”.