La presentadora, ahora ‘influencer’, se ha convertido en la voz más importante del país en defender el derecho a la diversidad corporal

De las múltiples causas que Tania Llasera (Bilbao, 46 años) defiende en sus redes la que más le preocupa sigue siendo la validación de todos los cuerpos: “El ponerte primero sin necesariamente tener que perder peso”. A pesar de que lleva años haciéndolo, sigue encontrando perplejidad y desaprobación, en un mundo de nuevo obsesionado con la dieta y el peso. Llasera revolucionó Internet hace solo unas semanas cuando dijo que Ozempic no es una tentación para ella. “Me pasó lo mismo cuando engordé. La gente no se podía creer que no me pusiera a dieta”. Animal televisivo, dueña de pantallas, tiene el don de comunicar con dulzura hasta las cuestiones más complicadas: “Yo no sé por qué muchas de mis ideas se convierten en luz para las demás”. Su casi millón de seguidoras puede dar fe.

Pregunta. ¿Era usted la popular del instituto?

Respuesta. En absoluto. Yo venía de un entorno muy privilegiado y mi madre me dio a elegir entre seguir en el colegio americano de Bilbao o irme al instituto público y elegí el público. Y entonces allí me dieron hasta en el carnet de identidad. Era una niña pija insoportable, rubia, ojos azules, espectacular, pero que no sabía que era espectacular. Le daba mucha rabia a la gente y fui haciendo amigas y amigos, pero porque soy muy insistente. Si tú no quieres ser mi amiga pero yo considero que lo debes ser, no te preocupes que te voy a trabajar y lo acabaré consiguiendo.