El fiscal general iraní relaciona ambos hechos y acusa a los estudiantes de tratar de “inflamar” el ambiente

Las protestas en varias universidades de Irán prosiguieron el martes por cuarto día consecutivo en algunos de los escasos campus que el pasado sábado abrieron de nuevo sus aulas a las clases presenciales; las instalaciones habían permanecido cerradas durante semanas tras la represión de las manifestaciones contra el régimen registradas en el mes...

de enero y en las que, segun la ONG en el exilio HRANA, murieron al menos 7.000 personas.

Las de ahora son protestas pequeñas, de decenas o cientos de estudiantes, pero ya se han extendido fuera de sus dos focos iniciales: Teherán y Mashhad, en el noreste del país. Esta semana se ha informado de manifestaciones también en Shiraz (sur) y en Isfahán (centro). Todas estas urbes fueron puntos neurálgicos de las grandes manifestaciones que estallaron a finales de diciembre contra el régimen iraní.

La reducida afluencia que registran no resta importancia a estas protestas en prestigiosos centros destinados a educar a las élites, como la Universidad Tecnológica Sharif de Teherán: siguen siendo comprometedoras para un régimen que padece una grave crisis de legitimidad. Sobre todo porque suceden en vísperas de que mañana jueves los equipos negociadores para un acuerdo nuclear de Irán y Estados Unidos se reúnan de nuevo en la ciudad suiza de Ginebra, en un encuentro que se cree será decisivo para cerrar ese pacto o, lo que se considera más probable, desatar un ataque militar de Washington al que probablemente se sumará Israel.